lunes

Lenore Skenazy: "la peor madre de América"

Tengo 49 años. Nací en Chicago y vivo en Nueva York. Soy columnista en un centenar de diarios de Estados Unidos. Estoy casada y tengo dos hijos, Izzy (11) y Morry (13). Voto demócrata, me gustan Obama y Hillary Clinton. Soy judía. Dejé a Izzy ir solo al colegio... ¡y vaya escándalo!

¿Estoy ante la peor madre de América?

Ese título me han colgado.

¡Algo habrá hecho para merecerlo...!

Sí: confiar en la vida, en el mundo, en la gente y en mi hijo.


¿Confiar?

Confiar en que mi hijo Izzy, a los 9 años, podía ir y volver él solito de casa al colegio.

¿Y podía?

Claro: desde pequeño ha viajado en metro conmigo y su padre, y días antes de dejarle ir solo, repasamos el trayecto con él.

¿Y qué decía Izzy al respecto?

Como la mayoría de niños, él anhela sentirse independiente, autónomo, sentirse mayor: le ilusionaba moverse solo por Nueva York, y sabíamos que tenía plena capacidad para hacerlo. Y le dejamos hacerlo.

¿Y dónde estuvo el problema, pues?

En que un policía, al verle solo en el metro, le detuvo: "¿Dónde vas solo, tan pequeño? ¿Lo saben tus padres?", le preguntó. No se creyó que le hubiésemos dejado moverse solo por el metro de Nueva York...

¿Y qué pasó?

Se lo llevó a comisaría y me llamaron a casa.

Vaya susto, ¿no?

Me sobresalté. Por teléfono le confirmé al agente que yo había permitido a mi hijo salir solo. El policía no daba crédito: "¿Y no le preocupa lo que pueda pasarle a su hijo?", inquiría, atónito. ¡Temí ser arrestada!

¿Y no le inquietaba que fuera solo?

¿Qué podía pasarle? ¿Ser robado? ¿Agredido? ¿Secuestrado? ¿Violado? ¿Asesinado? ¿Descuartizado? ¡Por favor! Ese modo de pensar tóxico es mayoritario hoy en mi país, con unas consecuencias espantosas...

¿Qué consecuencias?

Tener tanto miedo a monstruos que atacarán a nuestros hijos ¡convierte a los padres en verdaderos monstruos para sus hijos!

Tanto como eso...

¡Los padres roban a sus hijos la infancia y el gusto por la vida, inoculándoles recelo y miedo! Están encapsulándolos, incapacitándolos para vivir en sociedad. Mire, yo relaté lo sucedido con mi hijo Izzy en mi columna periodística, y asistí a dos reacciones...

A ver: una...

Se me acusó de desocuparme de mi hijo, de ser mala madre, negligente, perezosa, pasota, culpable de lo que le pasara a mi hijo...

La peor madre de América, vamos.

Pero la otra cosa que pasó es que recibí cartas de chavales. Le leo una: "Tengo 15 años. Me llevan en coche de casa al colegio, mi vida es ver la tele, videojuegos... Es divertido un rato..., ¡pero no tengo libertad!: no puedo jugar en el jardín porque mis padres tienen miedo a que me secuestren o me maten. ¡No quiero que mis hijos, si un día los tengo, vivan como yo!".

Se trata de un caso extremo...

No, es común. Cuando yo era niña, correteábamos por la calle, los niños repartían diarios, las niñas de 12 años hacíamos de canguro a niños pequeños, o cantábamos por las casas pidiendo aguinaldos... ¡Nada de eso se permite hoy! Sólo un 10% de los niños de mi país van solos al cole.

Habrá aumentado la inseguridad...

¡Mentira! El índice de seguridad vuelve hoy a ser el mismo que el de 1963, y Nueva York es de las ciudades más seguras del país.

Entonces, ¿a qué responde tanta sobreprotección?

La televisión sabe que repetir sucesos luctuosos, crímenes, tragedias, niños secuestrados, una niña asesinada... nos estremece, atrae, magnetiza y vende. Y lo hacen: ¡los repiten sin descanso! ¿Pasa esto en España?

Estamos en ello.

El efecto de esto es que la gente se queda con un mensaje: "La calle es peligrosa, ¡mi hijo está en peligro!". E incluso algo peor...

¿Qué?

¡Acabas viéndote a ti mismo como criminal! "Si un vecino me deja a su hijito, ¡qué irresponsable es!, porque yo podría...".

¿Qué medidas tomaría usted si mandase en Estados Unidos?

Que no se arreste y enjuicie -como ahora- a padres que dejan un rato a sus niños solos en casa o les permiten salir solos a la calle.

Pobres padres...

Y pobres hijos: cosificados, convertidos en inútiles, no sabrán desenvolverse mañana. ¡Démosles la oportunidad de espabilarse!

¿Cómo?

Déjale que vaya a comprar el pan o el periódico, déjale que complete una vuelta a la manzana en bici él solo, déjale que vaya a comprarse un helado... Enséñale, ¡y suéltale! Ser buenos padres consiste en eso.

¿Qué otro consejo daría?

Me escribió el otro día un señor de 90 años: "Recuerdo el día en que, con 10 años, me dejaron subir solo al tren...". Tras casi un siglo de intensa existencia, ¡Segunda Guerra Mundial incluida!, al final de su vida, ¿quién era ese hombre, quién había sido siempre? ¡El niño valiente que subió solo al tren...!

Confianza es el mensaje, ¿verdad?

Confía más en lo que ves que en la tele: ¿secuestran cada día a un niño en tu ciudad?

¡No!

Pues no lo secuestres tú: ¡tenemos secuestrados a nuestros hijos! Alguien me soltó: "Esta madre prefiere darle a su hijo un día de diversión a una larga vida", ¡dando por hecho que alguien matará a mi hijo!: así de aberrante es la mentalidad estadounidense.

¿Qué es lo peor que le han dicho?

"¡Ojalá algo horrible le pase a tu hijo, para que aprendas!".



"Deja a tu hijo moverse solo, no lo secuestres..., ¡confía!"


Educación vial

La demanda extrema de seguridad es perversa: queriendo máxima seguridad para nuestros hijos, se la robamos (¿cómo afrontará la vida quien creció entre algodones?). Son reflexiones que me suscita esta madre en lucha con la mentalidad hegemónica norteamericana (el niño como frágil tacita que te pueden robar o romper). Charlo con Lenore mientras Izzy baja a la calle a dar una vuelta. Lenore ha fundado un movimiento (www. freerangekids. com) que confía en la capacidad de los hijos y la benevolencia de la gente. Lenore ha hablado en la jornada de educación vial ¡La calle también es mía! Los niños, las ciudades y la seguridad vial, convocada por Attitudes, iniciativa social de Audi.

Desde LA VANGUARDIA

http://mamasybebesblog.blogspot.com/2009/10/lenore-skenazy-la-peor-madre-de-america.html

7 comentarios:

LA TETA REINA dijo...

Bueno respecto a este tema, habría mucho que decir. Todo depende de donde vivas, principalmente.

A mi me dejaron ir sóla al cole por primera vez con más de 12 años. Estaba cerca de casa. Tengo que decir que desde los 12 a los 18 años, en un par de ocasiones he pasado miedo poruqe me he dado cuenta de que me seguían. Por supuesto, no se lo dije a mi madre para no preocuparla, pero ahora viéndolo desde el punto de vista de la mamá, si me preocupa.

El problema no es que no confies en tu hijo, sino en la gente que te rodea. Y tampoco creo que la única forma de que tu hijo tenga de experimentar la libertad sea dejandole ir al colegio solo.

El entorno es determinante. Yo tampoco le dejaría sólo en NY!!! y eso que hay polis por todas partes, al menos en Manhattan...

LadyA dijo...

Es un tema delicado, como dice La Teta Reina, depende de donde vives... yo recuerdo con 13 años que me robaron a la salida del metro, con toda la gente pasando por delante y sin hacer ni decir nada... Pero por mis c****** que a mi no me roba nadie... y al final todo quedo en un susto....

Treintañera con hijo dijo...

Pues que quieres que te diga. Yo no recuero exactamente a que edad me dejaban ir sola al cole pero sería con 12 o 13 años porque todavia no iba al instituto y este se empezaba con catorce. Pero no puedo decir si con esa edad dejaria a mi hijo ir solo al cole, cuando llegue me lo pensare dependiendo de como sea él y del entorno que nos rodee.

Leia Organa dijo...

Uf! yo me crié en una ciudad y la verdad es que bajábamos solas al parque (que se veía desde la ventana)y nunca tuve sensación de peligro.

En la ciudad de mi abuela.. al ser la capi siempre íbamos acompañadas, pero la verdad es que la única vez que me han atracado fue en la puerta del C.Inglés a las dos de la tarde de un día laboral y nadie se dio cuenta así que... dejar que los niños (hablo de mayores de 10 años) hagan sus pinitos de independencia no me parece nada mal.

Magda Pérez Hervás dijo...

Pues yo creo que el problema no es la edad, ni el lugar, aunque claro está a todos nos preocupa la seguridad de nuestros hijos y la nuestra.

Creo que todo está en la mentalidad y en que los niños no son parte importante de la sociedad. Tenemos que adaptarles al entorno, cuando este tendria que estar totalmente adaptado a ellos.

Yo viví mi infancia en carabanchel, salia a jugar a la calle con mis hermanos y demas niños y disfrutabamos sin preocupacion. Con 5 años acudia al colegio junto a mis hermanas de 8 y 10 años.(mi hermano estaba en otro cole)
A los 8 años nos mudamos a Ventas, alli acudia al colegio cogiendo autobus o metro, junto con mi hermano de 9 años y mi hermana de 11. (mi hermana mayor estaba en otro cole)

Creo que es importante ofrecer a nustros hijos lo que necesitan, porque su capacidad es independientemente de la edad y normalmente son mas capaces de lo que nos pensamos. A mi me da seguridad el que salgan juntos, acuden a comprar, o al parque a jugar. Aunque tambien salen solos en alguna ocasión a la biblioteca, polideportivo...
Siempre está la cosa de y si les pasara... como cuando está de viaje mi marido, me pasa igual.
Lo bueno que tenemos ahora y que nuestros padres no tenian, es el movil.

Papalobo dijo...

Muy buen tema. Es para ponerse a pensar. Yo, si no recuerdo mal, iba solo al colegio a los 8 años y un poco más mayor llevaba a mi hermana al suyo (que quedaba a medio camino del mío) Pero claro no vivía en Madrid como ahora. No puedo decir que es lo que yo haré con mi hijo, porque sinceramente no lo sé. Ya veremos dentro de unos años.

Un saludo

dijo...

Es un tema muy complicado, como bien decís. Yo me reconozco miedosa, no me importa decirlo. Yo sí confío en mi hijo, claro!, pero no confío en la gente.

Vivo en el mismo barrio donde me crié, y desde muy pequeña 6 o 7 años bajábamos los niños solos a la calle, nuestros padres bajaban más tarde. Jamás pasó nada.
Ahora todos los padres bajan con sus hijos al parque, a la calle. Mi vecina que tiene un hijo de 13 años, empezó a dejarle bajar solo por la tarde al parque el verano pasado, y solo un rato, enseguida bajaba ella con su otra hija más pequeña.
Es raro ver por el barrio niños solos, las familias de inmigrantes son más permisivas en ese sentido, si ves a niños, sobre todo sudamericanos solos por la calle o el parque.

Por ahora pensar en esto no me preocupa, mi hijo es pequeño y los próximos años irá siempre conmigo. Quien sabe lo que puede pasar en los próximos 5 o 7 años. Con lo que cambia la vida!

Pero sí Magda, es un tema muy interesante.