
Entró un nuevo año.
Nosotros estábamos en Madrid y el cielo estaba nublado, aunque, a ratos, se podía apreciar la luz de la luna que terminaba su fase, como nosotros la nuestra.
Según nos acercábamos a Valencia se podía ver mas clara, con su cara sonriente guiándonos hasta casa.
Nos acompañó en la entrada al año, ofreciéndonos su hermosura, plena, clara y completa.
Aquí dejo su imagen con el deseo de que este 2010 os sea hermoso, lleno de vida, calidez, abrazos y salud de principio a fin.




4 comentarios:
igualmente Magda, mucha salud para todos
un besote
Gracias y que disfruteis de muchas lunas llenas.
Preciosa luna, acabo de descubrir tu blog, un saludo.
Gracias y bienvenida.
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