Llegó la emocionante aventura de los nuevos alimentos. Nuestro bebé está preparado y demanda algo más a parte de la leche.
¿Por que alimento nos decidimos?
¿En que horario comenzamos?
Normalmente se atiende a las prescripciones del pediatra o enfermera. También están las abuelas, amigos o familiares de cercana experiencia... Pero creo que lo mas importante a tener en cuenta es nuestro bebé y quizás es a quien menos pedimos opinión.
Si nos ponemos a preguntar encontraremos infinidad de consejos para el comienzo. Unos pueden decirnos unas cuantas pautas simples otros nos ofrecerán un pergamino de recetas... Cosas que coincidan y cosas contrarias. Esto nos puede confundir, ¿quien tendrá razón, cual será la mejor opción? A mi lo que esto me dice es que existen muchos comienzos porque existen muchos gustos y necesidades en nuestros pequeños, tantos como en los adultos.
Con Azucena, seguí las pautas de la pediatra, comenzamos con zumo de naranja, una cucharadita el primer día, al siguiente dos... Ahora, aunque algunos pediatras lo recomiendan aun, otros están en contra, la naranja es un cítrico y puede hacer daño al sensible, nuevo y poco usado estomago de nuestros peques.
Las típicas pautas, alimentos de uno en uno espaciados en varios días, zumito, verduras, frutas, carne...
El comienzo de las verduras no fue muy bueno, los primeros días le hacia ascos. Le ponía poca cantidad y lo añadía leche y cereales. Como en todo, hicimos pruebas y tanteos para ver de que manera lo aceptaba mejor.
Con Pedro, aunque seguí también las pautas (esta vez de la enfermera, pero mas o menos las mismas de la pediatra), también me sentia algo mas segura y como Pedro era muy glotoncete, los tanteos y pruebas fueron menos, le encantaba probar de todo, eso si, hasta los dos años o mas, casi que fue vejetariano. Fruta, verdura, legrumbres, lácteos, muy bien pero carne, huevo y pescados... era otra cosa.
Con Diego es con quien he hecho mas uso de mi intuición, prestando mas atención a sus necesidades, informándome por varias ramas sobre las variaciones de los alimentos y se podría decir que "llevando la contraria a la enfermera" pues aunque entiendo su forma de ofrecer pautas, que de seguro muchas mamis agradecerán, todo bien marcado y pautas que recita de carrerilla... para mi niño, no me gustaban nada.
Mi niño perfecto, guapisimo, grandote, sano... en su linea.
Enfermera -
Bueno a partir de ahora le puedes meter una cucharadita de cereal sin gluten en el bibe. Yo -
Bueno, le doy pecho y pretendía seguir, como recomienda la OMS, sin introducir otro alimento hasta los 6 meses, (aunque como siempre no suelo asegurar lo que haré, ya se irá viendo según evolución).
Enfermera -
A, bien, muy bien, el nene está perfecto, pero por si se queda con hambre, si te cansas o se te termina la leche... ten en cuenta que le puedes dar de "tal leche" y tales cereales" (recetillas al canto de marcas que recomienda).
Que decir.... bueno, no dije nada, desde la primera visita estaba recomendándome leches por si por arte de magia mis pechos cerraban grifo. La di las gracias con una sonrisa y me fui...
Mi niño, como siempre... medidas, peso, dentro de su linea.
Enfermera - Aparte de los cereales que ya puedes ofrecer en cuchara, puedes empezar con el pucherito y la fruta. (Todo esto de carrerilla mientras en una hoja empieza a escribir horarios y alimentos)
yo - Pues, aun no le doy cereales, está solo a pecho.
Enfermera con cara de sorpresa e intentado asimilar y procesar nuevas pautas
-Ah..., bien, oh,, eheeehhh pues madre mía con lo guapo y grande que está, que leche mas buena tienes que tener, que normalmente a partir de los tres meses no les alimenta la leche y bajan de percentiles, por eso tenemos que introducir la ayuda.
Tu niño esta fantástico, pero bueno (rompiendo el papel de antes y escribiendo uno nuevo) Ahora le das papilla en plato por mañana, que si quieres la puedes hacer con tu leche. Después para comer un puchero de media patata, 5 judías verdes, 1/3 de zanahoria y puerro. A la semana le puedes añadir pollo (me dio la cantidad pero no me acuerdo, me pareció tremenda) Para la merienda papilla de media manzana, medio plátano, media pera y zumo de naranja. Para cenar otra papilla de cereales y mas adelante podrás meterle mas puchero.
Yo, un poco a cuadros - pero, ¿no sería mejor añadir los alimentos de uno en uno? por eso de las alergias y de mas...
Ella - no, es una perdida de tiempo, si le diera alguna reacción o notaras algo raro me lo traes.
Yo - Ya, bueno, pero mi hijo ahora no pasa hambre no creo que pueda comer todo eso...
-tu toma y no te preocupes, si puedes seguir con el pecho de postre.
Nuevamente sonrisa, gracias y adiós, que decir, cuando aparte de dejarme bloqueada con todo lo que me dice, lo hace con tal convicción y a una velocidad pasmosa.
Nunca he quitado la razón a nadie, ni pretendo menospreciar su labor, pero está claro que la decisión sobre como alimentar a mi hijo es mía, por su puesto que me parece importante que sus médicos estén enterados de todo el proceso, para poder hacer una valoración si es preciso. Y así se lo he hecho llegar siempre, una vez hecho (soy mas de acción que de dichos), en la medida que me han dejado, pues siento que no me escucha mucho, suele decir, a muy bien, que guapo y hermoso está, sigue así, felicitaciones y quizás algo de peloteo, pero sin prestar demasiada atención a mi forma de ver.
Diego desde siempre se sentó con nosotros a la mesa, en mis brazos, después en su trona. Comencé a ofrecerle un trozo duro de pera o manzana, para que chupeteara cuando veía que le llamaba la atención. Le ofreciamos cucharaditas de agua para ver si había perdido el instinto de extrusión
Los cereales del comienzo fueron arroz, maíz quinoa. bien cociditos, hervidos en agua, alguna vez junto con manzana. mas adelante con verduras. Nunca le he dado papilla de cereales comerciales, ni falta que le ha hecho.
Tomaba su leche de primer plato y solo cuando le apetecía comía algo más. No les separamos cereales en desayuno/cena, verduras comida, fruta merienda, como se suele comenzar.
Los primeros meses solo demandaba en la comida y comía poco pero muy variado. con su primeros, segundo y postre.
En las primeras semanas, salimos a comer fuera y no le preparé nada en especial. Me pedía del menú lo que veía mas adaptado y comía de mi plato. Verduritas a la plancha (aplastadas con el tenedor como berenjena, calabacín, o piezas que chupeteaba de pimiento), pollo asado (que cortaba y desmenuzaba) guisantes (que le pelaba uno a uno, total tomaba poquitos, aunque en menos de un mes se los tomaba con pielecilla incluida)...
Rara vez le preparaba comida especial para el, en casa cocinábamos sin sal o con poca de la yodada. Todo mas cocidito para que se lo pudiera desmenuzar bien, al poco él mismo lo machacaba y deshacía con las encías y lengua. (pues los dientes no le salieron hasta casi el año, (aprendió a andar antes de poder rompérselos jajaja).
En el primer mes ya comía muchos de nuestro platos sin adaptar, crema de calabacin, pollo a la jardinera, arroz a la cubana...
Procurando como siempre tener en cuenta las recomendaciones de dejar las verduras mas fuertes como las de hoja (lechuga, espinaca, acelgas, aunque estas ultimas si que le ponía la penca...) y procurando poner poca cantidad de las altas en nitratos como Zanahoria.
Frutas, comenzamos con manzana, pera, plátano, si le notaba estreñido le daba ciruelas pasas y las pasas de corinto le encantan de siempre. Pero no le hacia papilla de todas, tomaba un poco de una u otra en el postre de la comida, en algún día que pedía para el desayuno.
Comenzó comiendo solo en la toma de la comida, mas adelante un poco de merienda; sobre los 8 o 9 meses comenzó a tomar alguna galleta en el desayuno. La cena, no quiso nada hasta casi el año.
Pero aunque comía poquito, como ahora, siempre ha sido muy variado. Ha sido un comienzo, facil, comodo y muy agradable para todos. Sin comeduras de coco del tipo a tengo que comprar esto para el peque... o no nos podemos quedar a comer porque no tenemos comida para el... ni venga que coma y a ver si se duerme para que podamos comer tranquilos nosotros... Ha comido lo que ha querido cuando ha querido y siempre le hemos viso sano, fuerte y feliz.
Y vosotros... ¿que tal los comienzos?