
Hoy he querido retomar el tema sueño en los bebés. Una etapa que ya casi tengo como recuerdo lejano.
Cuando estamos en el momento de dormir a ratos, puede hacerse eterno, pero todo pasa.
Me habría gustado añadir una tabla de porcentajes de Rosa Jove pero la perdí y no la recuerdo bien, si que se que el porcentaje de niños que se despertaban varias veces por la noche era mayor en los primeros meses, sobre el 6º mes una gran parte ya dormían la noche de un tirón y aun quedaban porcentajes de niños que se despertaban en el año, dos años, tres... y era normal, eso si cada vez un grupo mas minoritario.
Aunque tampoco quería hablar de métodos, pautas, estadísticas... Este post, es sobre nuestras vivencias.
- Nuestra primera experiencia, Azucena.
Lo digo y quizás no me crean o piensen que no lo recuerdo como era, que lo digo a medias e incluso se de gente que le pueda sentar mal.
Mi hija dormía 6 horas seguidas por la noche desde que salimos del hospital con día y medio.
Antes del mes mas de 8 horas, a los tres mases 11, 12 e incluso 13 horas seguidas. Sin ponerle ningún somnífero.
Al principio como primeriza, estaba con miedo y agudizaba el oído para escuchar si respiraba o la papábamos la cabecita para notar el pulso.
La acostábamos a las 10 y no había niña hasta las 11 de la mañana. Mas sus siestitas.
Ya mas normal, con despertares nocturnos para mamar. Me pedía teti, casi que en un horario fijo. Después de la experiencia pasada, se me hizo algo agotador. Por varias razones:
Las tomas eran eternas, era un glotoncete y siempre pedía doble ronda, mamaba de una, después la otra, de nuevo a la primera y mas a la segunda.
Dormía en otro cuarto, porque no podíamos descansar a gusto con el en la cama, nos empujaba, daba puñetazos, patadas, las pocas veces que lo intentamos terminábamos doloridos y no nos entraba la cuna en nuestro cuarto.
Con 4 meses solo se despertaba una vez, aunque no eran ni cinco pasos de mi cama a su cuna, el ponerme en pie, ir, darle el pecho, regresar a la cama se me hacia pesadísimo.
A los 7 meses me regaló la primera noche sin despertare, pero no la supe aprovechar, y tardó un tiempo en llegar otra.
No se bien los meses, quizás tendría unos 9 meses cuando comenzó a dormir toda la noche.
- Después de unos años apareció Diego.
Ya he hablado de las dulces noches con el. De como me he sorprendido, pudiendo descansar y no cansarme de esos despertares que eran tantos y tan variados.
Antes de que llegara para acompañar nuestros días y noches, escuchaba el lloro del bebé de mis vecinos y me preguntaba a mi misma ¿de verdad quieres otro bebé?, con lo cómodos que estamos, empezar otra vez y ¿si tocan malas noches?... Mi deseo de ser madre de nuevo era grandísimo y tenia ganas hasta de vivir esas malas noches.
¿Será por eso por lo que mi pequeño ha demandado tanto de mi en las noches? para hacerme recordar cuanto le quiero y que suerte tan grande es tenerle.
¿quieres café? toma dos tazas, pues sí, necesitaba esas dos tazas para saciarme. Pero no he sentido que me empacharan. De hecho aunque los despertares han durado mas del doble que con Pedro y aunque no tenia horarios fijos, tan pronto era un solo despertar como cinco, no me pesó tanto como con él. Supe amoldarme y aprendí a sacar provecho del momento, grandes recuerdos que atesorar.
Pues todo pasa y no hay, para mi, tranquilidad mas grande que la que se siente al descansar notando el plácido descanso de tu bebé a tu lado.
Después de todo este rollete personal, solo quería añadir una ultima cosa. Hemos cuidado y atendido a nuestros hijos (y seguimos) sin utilizar ningún método, siempre lo hemos hecho igual aunque ofrecimos distinto, pues eran diferentes momentos de diferentes niños con diferentes necesidades.
y vosotros...¿que tal fueron y son las noches con bebes?