Dos años de noches con despertares, noches en brazos mamando. Si, cansado, pero hermoso.
A mi misma me he sorprendido, pues no era tanto esfuerzo como pensaba. También lo tenia fácil, lo tenia a mi lado, no es lo mismo alzar los brazos que tener que ponerse en pie e ir a otro cuarto.
Siempre ha sido inconstante, no era a la misma hora ni el mismo numero de veces. Pero he aprendido a dormir cuando podía dormir y estar ahí cuando tenia que estar.

Hace unos días que decidió que quería dormir en el cuarto de Pedro. Se marchó a su cama de niño grande e independiente. Claro que a mitad de la noche algún día regresa, pero ahora estoy durmiendo peor. no descanso igual pues no le tengo cerca. Como me pasó con sus hermanos he de aprender a descansar sin estar tan alerta. O más bien acostumbrarme a descansar aún con esa alerta.
También es más cansado atenderle por la noche, nos turnamos papi y yo, ir a su cuarto, ver que tal esta, si se ha caído de la cama, si ha tenido un mal sueño, quedarnos ahí hasta que de nuevo se relaja y duerme.
Que sencillo era tenerle a nuestro lado, quitando el que dirá la gente, el si a esa edad han de dormir así o asá, todo depende de culturas... pero también de necesidades de toda la familia, todos tenemos que estar agusto y descansar tranquilos.
Para mi sería más fácil seguir teniéndole a mi lado, pero no puedo ni quiero obligarlo, de la misma manera que no le obligue a dormir en su cuarto antes.
Todo esta en proceso, hay etapas diferentes por vivir y hemos entrado en otra, a la que nos tenemos que acoplar para poder disfrutar de las dulces noches.




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