lunes

Azucena


Mi niña, mi preciosa niña.

Como cambió mi vida contigo, que maravillosa y rica es desde entonces.
Te miro, te haces mayor, tienes más autonomía, necesitas tu espacio, estas empezando a salir con amigos, a pasar horas fuera sin que sepamos donde estas, que haces.

Me siento muy feliz de ver como creces, como eres, de tu forma de ser. Pero tengo muchos miedos.
Tu escoges tu camino y ¿si el camino tiene piedras afiladas?, tu calzado aun no es tan fuerte y me dolería que te hiceras daño al andar.
Aun caminas a nuestro lado, aunque poco a poco sales por sendas y de nuevo entras. He de dejar que sigas, aunque me cuesta.

Solo deseo decirte... que no corras, disfruta del paisaje, curte tus suelas poco a poco y si te lastimas, no cortes el camino, recuerda que nos tienes, no podré alisar tu senda, pero siempre tendré un botiquín para emergencias y estaré animándote cuando tengas que subir cuestas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola mami, hoy en informática he podido entrar un segundín a saludar. Solo quiero que sepas que te quiero mucho guapa.
Hasta pronto. azu

Rebe dijo...

Que bonito comentario!!!! me encanta!!! que palabras tan llenas de sentimiento, de verdad, de amor...
Me gusta tu blog

Magda Pérez Hervás dijo...

Gracias Rebe.