domingo

Diego

Ya cumplió dos años. Que rápido se pasa. Mi pequeño deja de ser bebe.



Creciendo, aprendiendo, explorando, cada día quiere menos brazos y correr más rápido, mirar hasta donde es capaz de subir el solo, cuantas cosas coger, investigando sin parar.






Me encanta verlo tan seguro, alegre, tan fuerte y sano.
Aunque también me asusta, porque no ve el peligro, es un niño muy activo y aventurero. Amante de los riesgos. (de mayor...¿hará deportes de riesgo? Puff ya los hace)



Así como hace un año comentaba lo rápido que crecía, las ganas por superar metas... ahora no le noto con tanta prisa. Mi pequeño no quiere dejar pañales, tampoco hablar. No me preocupa, si dice cosas y aunque no llegara a hablar no creo que tuviese ningún problema en hacerse entender, jaja.


Todo llegará y lo que espero es seguir disfrutando de todos los momentos, sin meterle prisas, al igual que no le quise parar. Cada niño tiene sus momentos y para mi es maravilloso poder disfrutar de ellos.






Diego aun sigue mamando y me siento orgullosa de ello. me alegro muchísimo de poder ofrecerle algo tan sencillo para mi y tan importante para los dos.



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