En esta ocasión es cotilleo/critiqueo, siii, peco de eso que tanto me molesta que hagan jajaja y no lo pensaba hacer en un principio pero me picó el gusanillo de la necesidad de desahogo.

Cada vez acudimos menos a los parques, nunca lo hacemos en horas punta como salidas de cole, horas de merienda...
Aunque me parece que, aparte de ser un lugar ideal para la diversión, es un gran sitio para que nuestros pequeños comiencen a relacionarse con variedad de gente.
Normalmente no me fijo en los padres/madres, estoy entretenida observando a otra altura. Pero hay cosas que me hacen fijarme en algunos.
Momentos que se han quedado grabados en mi cabeza, me encienden y no puedo llegar a asimilar. Como:
Mis hijos siempre han compartido todo, siempre dejaban los juguetes sin ningún problema y aunque les han quitado cosas a la fuerza no reaccionaban mal.
Recuerdo en especial una madre con una niña de unos 3 años, mi niña aun no tenia los dos, yo estaba barrigona de mi segundo. Esta niña siempre quitaba a empujones todas las cosas, pero una de las veces para mi ya fue el colmo, no la niña "que niña es", si no la madre "que la parió".
Mi hija jugaba junto a una amiguita con la pelota y en cuanto llegó la niña y las vio fue corriendo a quitársela. Unos chicos de unos 7 u 8 años lo vieron y cuando la niña tiró la pelota la cogieron y se la dieron a mi hija.
La madre que hasta el momento estaba cual estatua, reaccionó al momento encarándose con los niños y ¡quitando a mi hija la pelota de las manos! para dársela de nuevo a su desconsolada niña.
No puedo decir hasta donde se me abrió la boca, me dejó a cuadros. Mi hija como siempre no reaccionó, yo en cuanto pude despejarme un poco, fui hacia ellas (aun seguía la madre calmando a su nenita, explicándola que esos niños tontos no la quitarían la pelota nunca mas, que su mami no lo consentirá) Con la mayor calma posible y una suave sonrisa que a duras penas me pudo salir, le pedí la pelota diciendo, "lo siento, pero nos marchamos ya y la pelota es nuestra, otro día jugareis, Adiós"... y allí se quedó la niña con pataleta extrema y su pobre madre sin poder darle consuelo. Procuramos no coincidir mas.
La primavera pasada, Diego correteaba de columpio a columpio, llegó al parque un papi con una nena de unos 5 o 6 años y un peque de poco mas de un año, patosete andando.
Mi primer pensamiento, "que bien, nenes para jugar" Pues estábamos solos.Diego corrió hasta el tobogán pasando al lado del peque y haciéndole perder el equilibrio y caer de culo, yo que le seguía pero no pude llegar a evitar el encontronazo, me acerque al pequeño y le puse en pie, disculpandome y comentando a Diego que tenia que tener cuidado.
El pequeño estaba bien, ni lloró ni nada. Pero el padre parecía muy molesto y la niña también.
La niña: papa ese niño es un bruto. a que si?
papa ese niño es malo.
papa ese niño es un egoísta
Ese niño es un mal educado...
Esto a todo volumen, mientras seguía a mi hijo (ajeno a todo, por suerte) cerrándole el paso a todo columpio que intentaba acercarse mi pequeño.
Mi hija, se me acerca y me dice por lo bajo - jo con la niña, ella si que es una tanto mal educada.
Yo: La niña, es una niña, el padre que no la dice nada ya es otra cosa.
Procuré no dar importancia a la situación y seguir pendiente del disfrute de mi peque.
Entonces fue cuando, Diego en su correteo se acercó a no menos de un metro del nene, ni creo que fuera hacia el. El padre se acerco rápido, yo pensaba que a su hijo para que no perdiera el equilibrio de nuevo, cual fue mi sorpresa cuando veo que lo que hace es sacar el brazo y con fuerza cortar el paso a mi hijo tirándolo al suelo.
Mis ojos como platos, pensé al momento se disculpará, pues NO.
Le digo: me parece que te has pasado.
Su respuesta: ya, pero mi hijo no se volverá a caer.
¡¡¡¿¿¿¿como??!!! , se quedó tan fresco. Mi estomago del revés, que decir... a alguien capaz de hacer eso a un pequeño de escaso año y medio... mejor no nada, lastima de gente, pero seguro que luego deja a su hijo en la guardería 8 horas sin su tan necesitada vigilancia.
Apañado va el mundo y lo que les queda a mis niños tragar. Me duele de solo pensarlo.
Me puse mala, cogí a mis hijos y me marché a casa, tardamos en regresar a ese parque unos meses, por suerte mi mente no se quedó con las caras, ni del padre ni de los niños.
Pero no alcanzo a comprender esas formas de relacionarse que inculcan a sus hijos, avasallando al prójimo sin compasión.
Bueno, como desahogo ya está bien y como cotilleo/critiqueo, para mi, de sobra. Puff. Ahí queda.
Y vosotros... ¿tenéis historias que contar??




8 comentarios:
ufff¡ yo no tengo tanto fensui, soy capaz de "matar", claro que primero alejo un poco a mi hijo para que no cambie su opinión de lo dulce que es mama, con las mamas/papas así no tengo paciencia, no soluciono nada pq el que tiene encefalograma plano lo tendrá aunque yo le diga alguna fresca pero me quedo más a gusto que un arbusto.
Pues sí, es triste pero yo también conté una anécdota con una abuela ejemplar...
http://megustasermama.blogspot.com/2009/10/padres-en-el-parque.html
Por ahora no tengo ninguna anecdota asi que contar pero me imagino que con el tiempo no me quedara más remedio porque personas como estas por desgracia hay en todos los parques de todos los pueblos y ciudades. Y a veces es mejor contar hasta diez por no liarla.
Ana, yo con ganas me quedé pero como dices... no solo no se soluciona nada si no que puede repercutir negativamente en nuestros pequeños y para mi son lo primero.
Mamareciente, si, lo leí, de esas hay unas cuantas, en eso me centré en el post de "estaré dejando en inferioridad a mis hijos" Pues son personas que se toman la libertad de defender a sus niños de todo problema imponiendo su ley estupida tipo "a no me toques a la nena que tiene dos meses menos que tu no lo ves? pero yo me encaro a ti que tengo 50 años mas y tu te aguantas"
Treintañera... pues espero que tengais la suerte de no tener que contar, pero como dices los hay en todas partes de hecho escogi contaros dos espaciadas en unos años y ocurrieron en distintas comunidades.
Jo, la verdad que por suerte no tengo ninguna anecdota demasiado fuerte, algún empujón de mi hija a otro niño en el que intervengo para decirla que eso no se hace pero nunca se me han encarado por ello y al revés también pero hay que entender que son cosas de niños que unas veces es la mia la que quita una pala y otras veces se la quitan a ella pero nunca (por suerte) ha llegado a mayores.
Lo único malo que ahora está en una fase un poco mas fuerte del "esto es mio" y lo aplica con los columpios del parque pero bueno, ahí estoy yo diciendole eso de que hay que compartir (alguna vez no me habré dado cuenta)pero como digo creo que son etapas.
Pues si, Rebe, eso que cuentas es lo normal y no tendria que tomarse como lo toman algunas personas. Mi hija ha sido de la de siempre recibo, empujones, tirones de pelo (que como lo tenia tan fino la quitaban hasta mechones), mi segundo de apariencia mas brutota, tambien era de recibir, pero como no caia al suelo ni lo tenian en cuenta, eso si aunque el no hacia siempre "tenia pinta de" asi que por si acaso ya le daban toques "cuidado no te acerque a mi hijo, mira no se te ocurra quitarle esto..." puff creo que me lo han martirizado. No han sido de hacer ni de devolver.
Mi pequeño... este aparte de aparentar, siempre ha sido agil, fuerte y dinamico, no es de hacer pero si le empujan responde, ahi estoy yo pendiente intentando inclulcarle respeto y empatia.
Mi marido que siempre ha sufrido mucho lo "tontitos" que han sido nuestros hijos, que caian una tras otra, dice que prefiere que Diego sea así, pero, aunque a mi tambien me duele lo que les toca pasar y no quiero verles sufrir,no se si preferiria que fuese mas como sus hermanos.
Hemos pasado un mal momento hace unos meses, que ya contare donde le dió por porder como respuesta de rabia.
Despues de las cosas que contáis, estoy por montarle el parque de juegos en casa, aunque me quede sin salón, jajaja. Hay ciertas cosas que me hacen perder la paciencia muy rápido.
jajaja si, preparate.
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