martes

Trocitos de recuerdos

He tenido la gran suerte de disfrutar de una hermosa y larga infancia.

Tengo recuerdos hermosos, momentos buenos y no tan buenos, pero todos parte de una niñez sana y feliz.



Recuerdo la fortaleza de mi padre. El mayor forzudo del mundo, cargando conmigo en un brazo, con otro a mi hermano, mi hermana en los hombros y mi otra hermana enganchada en una pierna.

Con él podía entrar al agua sin flotador.

Como jugaba con todos nosotros, mas primos, amigos... todo niño que apareciera, enseñándonos como era de mágico, pues se podía hinchar soplándose un dedo, crecía y crecía hasta casi salir volando, entonces con nuestro dedo le pinchábamos y se desinflaba, tanto tanto tanto... que por miedo a que lo hiciera del todo y quedase solo la ropa, me ponía a inflarle deprisa.

O como cruzaba los brazos sin separar las manos de las rodillas.



Recuerdo lo feliz que jugaba en los charcos, pisando despacito y viendo como se enturbiaba el agua con todo el barro, salpicar, hacer hondas, calcular profundidad... alguna bota me tubo que rescatar mi madre, pues se me llenaban de agua y al tirar salia solo el pie.



Recuerdo dormirme en brazos de mi madre, escuchando los latidos de su corazón y acompasando mi respiración a la suya y como cuando me metía en la cama me despertaba aunque seguía haciendome la dormida, indecisa... pensando en si sería mejor que lo viera para poder regresar a sus brazos.



Recuerdo las tiendas de campaña improvisadas con la mesa del salón para dormir con mis hermanos, menudas aventuras.

Como veía en mis hermanos los mejores hermanos del mundo. Les seguiría a ciegas a cualquier parte.



Recuerdos, a veces son cosas sin importancia, la mayor tonteria pasada, cosas que estaban en la rutina o cosas que ocurrieron solo una vez y ahí quedaron grabadas, a veces distorsionadas... Pero estos son unos pocos recuerdos que me muestran la gran suerte que he tenido de ser niña hasta saciarme e incluso dejarme un trocito atesorado para el resto de mi vida.


Esto me hace plantearme, que infancia les estaré ofreciendo a mis hijos, que les quedará de recuerdo. Si les hará ser de una u otra forma...
¿Lo hemos pensado suficiente? ¿tendríamos que pararnos a reflexionarlo?

Me da la sensación de que la infancia es cada vez mas corta y espero que no, pero tambien algo más pobre.

5 comentarios:

Suu dijo...

Pues yo hoy estoy llenita de recuerdos, se agolpan todos en mi cabeza. Espero que a mis hijos les quede una tierna infancia como recuerdo y que sus padres les quisieron más que a nada en el mundo. Porque son mi vida, porque sin ellos su mami ya no existiría.

Leia Organa dijo...

La infancia es una etapa que se pasa pronto y te pegas el resto de la vida recordandola con añoranza... La mía fue estupenda, mejor de lo que sentía en esos momentos y peor de lo que la recuerdo, eso seguro.

No tengo excesivos recuerdos negativos de ella, pero si muchos muy positivos que, curiosamente ahora en el embarazo vienen a mi mente y me hacen tener un punto de nostalgía por los que ya no están y por el que esta en camino.

Estoy segura que tus hijos, recordarán su infancia de diferente manera, según sea su personalidad; pero lo que recordarán serán lo mucho que los querías y los momentos especiales (buenos y malos) que compartistes con ellos.

Incluso los enfermos de Alzehimer, lo últumo que terminan de olvidar es su infancia... por algo será.

Maria dijo...

que bonito... Yo tengo muchisimo recuerdos de mi infancia, la mayoria muy buenos, aunque hay algunos malos que están muy presentes e intento que mis hija no los sufra. De mi enfancia recuerdo sobre todo el amor infinito de mi madre y el juagar en la calle hasta que dolieran todos los musculos del cuerpo, recuerdo muchisimo los dias de verano en la piscina y los bocatas de salchichas con ketchup que mi madre me preparaba para cenar y que pudiera comermelos en la calle para seguir jugando. Recuerdo los abrazos de mi hermano y los paseos con mi padre para comprar el periódico... en fin. Espero poder darle a mi hija una buena infancia y que cuando sea mayor la recuerde como algo maravilloso. Un besito

LA TETA REINA dijo...

Habiendo amor no puede ser ni corta ni pobre.

Yo también lo recuerdo como algo maravilloso. Mis padres nos quieren muchísimo y siempre nos lo han demostrado, la infancia está compuesta por numerosos recuerdos, no solo los de los padres, también por los demás familiares, amigos, profesores y demás personas que nos encontramos por el camino y que van formando nuestra personalidad por las experiencias que vivimos con ellos.

Seguro que la infancia de tus hijos será recordada por ellos con un amor absoluto. Seguro.

cristina dijo...

la infancia que recuerdos y que añoranza, ahora la revivo con mis niñas, aunque la mayor ya la está dejando atrás y si que es verdad que en estos tiempos es más corta y con 12 años parecen chicas aunque en el fondo la mentalidad sigue en el "mundo ideal" de la infancia.