miércoles

Eduardo, el niño mas terrible del mundo.

Eduardo era un niño como otro cualquiera.
 Se levantaba por la mañana, se vestía, desayunaba, iba al colegio, jugaba, cenaba y se iba a dormir.

Algunas veces, Eduardo le pegaba patadas a las cosas. «Eres un niño muy bruto, Eduardo, siempre andas dándole patadas a las cosas. Eres el niño más bruto del mundo».

Y Eduardo se volvía cada día más y más bruto.

Así comienza este libro... Eduardo era bruto, ruidoso, abusón, cruel, desordenado y sucio... un niño terrible, el más terrible del mundo, todo el mundo se o decía.
Malditas etiquetas! que tanto daño nos hacen, aunque en ocasiones puede ser para bien...
Por suerte para él, fueron ocurriendo cosas. Al tirar un cubo de agua a un perro... su dueño lo felicitó "muchas gracias por lavarme al perro, Eduardo; estaba muy sucio. Cuidas muy bien a los animales."
Desde aquel día, todo el mundo le pidió a Eduardo que lavase y cuidase a sus mascotas.

Una tras otra le nacieron etiquetas nuevas, mucho mas agradables de escuchar y que transformaron los actos de Eduardo. Para pasar a ser el niño más bueno del mundo.

Aunque como muy bien dice el cuento al comienzo, Eduardo, era un niño como otro cualquiera.

3 comentarios:

Suu dijo...

Efectivamente, como otro cualquiera

Ana dijo...

Me encanta que nos descubras estos interesantes libros Magda. Tomo nota!

Magda Pérez Hervás dijo...

Suu, cuantas veces tendriamos que tener eso presente, verdad?

Ana, me alegro que te gusten, siempre han dicho que para los noños es mas facil aprender con cuentos... pero cuanto los necesitamos los adultos!!