El otro día Aleida comentaba en su blog sobre "Perretas", esos momentos en los que nuestros niños parece que quieran llevarnos la contraria a todo. ¿son egoístas, caprichosos, malcriados?, quizás ni ellos saben lo que quieren...
Pedía consejo, pero no, lo lamento, no tengo ni puedo poner la solución. Lo que me planteo es si es en realidad un problema a resolver.
Todos, en mayor o menor medida, tenemos nuestros momentos de rebeldía. Tal vez lo que tenemos es que darnos cuenta de que son momentos a pasar, que no son negativos, si no que son parte del aprendizaje y tan necesarios como los buenos, quizás hasta necesarios para poder desahogarse de forma sana y crecer madurando.
Todos, en mayor o menor medida, tenemos nuestros momentos de rebeldía. Tal vez lo que tenemos es que darnos cuenta de que son momentos a pasar, que no son negativos, si no que son parte del aprendizaje y tan necesarios como los buenos, quizás hasta necesarios para poder desahogarse de forma sana y crecer madurando.

¿Como se sienten en ese momento?, ¿porque reaccionan así?, ¿nos están probando?, ¿se prueban a si mismos?
Tendemos a verlo como algo negativo, nuestros hijos "no son buenos" y nos planteamos si es que no lo estamos haciendo bien. ¿será culpa nuestra? Pienso que juzgamos demasiado las cosas y a todo. Exigimos mucho a nuestros hijos y a nosotros mismos.
Hay muchas formas de pataletas y dependen de a que edades, el momento...
Quizás no soy la mejor para hablar de este tema, solo puedo comentar lo que yo pienso y el como reacciono o reaccionaría ante ello.
Creo que soy una madre paciente, permisiva y comprensiva, pero también muy exigente, de decisiones fijas meditadas y comentadas. Muy, muy cabezota (que no se si es cualidad o defecto pero es lo que es).
También según crecen cambian, Pero siempre suele existir en mayor o menor medida ese tira y afloja. No creo que sea porque los niños quieran hacernos pasar un mal rato, ni creo que pretendan salirse con la suya en todo momento. Pienso que es parte de su afán por explorar todo. Están aprendiendo todo en todo momento y en esos momentos también sufren ellos.
Necesitan saber donde están las limitaciones. Pero aunque se las digamos, de vez en cuando tienen necesidad de verlas, palparlas por si mismos. Es como... si entras en una habitación oscura, aunque la conozcas y sepas mas o menos que tamaño tiene, ¿no pondrías las manos para llegar e ir donde esta la pared?, siempre buscamos una guia o punto de apoyo.
Primero necesitan saber donde les ponemos las limitaciones, mas tarde quieren saber donde pueden poner ellos sus propias limitaciones. ¿hasta que punto pueden tomar decisiones por si mismos? ¿en que momentos si o no? Esa inseguridad es normal que altere a cualquiera.
Hay un dicho chino, que he visto utilizado por Rosa Jové, en el que dice : "quiereme cuando menos lo merezca, porque es cuando mas lo necesito"
Paciencia, creo que cuando vamos a ser padres tendrían que incluir como vacuna unas grandes dosis de paciencia a dar uso a lo laaaargo de la crianza, pudiendo usar dosis grandes en momentos puntuales. En el momento de la rabieta quizás no podamos hacer ni decir nada, solo esperar a que pase.
Comprensión, Todos nos sentimos frustrados en alguna ocasión.
Dialogo, hay momentos que tendremos que tragar, al igual que ellos, pero como bien se dice, hablando se entiende la gente. Quizás yo a mis chicos les hable en exceso dándoles explicaciones de porque digo, hago o pido algo, así como pedirles que me den sus razonamientos.
Todo pasa... tenemos que pensar que hay momentos de todo tipo... y hay que pasarlos, lo que si es verdad es que en nuestras manos esta el como los pasamos y que nos queda de ellos.
Nuestros hijos no son calificables, pueden pasar malos ratos pero nos los recompensan en muchos otros ¿verdad?
Me tomo la libertad de remitirme de nuevo al blog de Aleida... dos post después del que hacia referencia al principio, ha escrito otro encantadisima con su hijo y no solo ella, lo cual demuestra que sí, tiene un hijo EXCELENTE. Felicidades Ale, Aron es un gran chico, maravilloso con el que compartir tanto buenos como malos momentos.




5 comentarios:
David tiene ahora 21 meses y está empezando a tener sus primeras rabietas.
Con la personalidad que tiene, supongo que tengo que ir preparandome, porque sera una época durilla, pero al igual que tu, pienso que las rabietas forman parte de su desarrollo y que son saludables para el, aunque lo pasemos mal en determinados momentos.
En fin, ya te contaré cuando llegue el momento!!!
Un beso.
magda si esque lo mio con aron es un "amor/odio" no nos aguantamos cuando estamos juntos pero no podemos estar separados... tenemos el mismo carazter, somos una bomba de relojeria, los dos muuuuuuuuuy cabezones asique imaginate, soy demasiado exigente con el y conmigo, con el en cuanto a su comportamiento, siempre fue un niño muy maduro y quizas por eso le pido mas de lo que a su edad puede dar, no lo se, este problema aparecio ahora con el cole, supongo que como bien dices por esa busqueda de limites y de independencia... tambien mis nervios y mi paciencia estan mas sensibles, el agotamiento, el sueño... intento hablar con el pero esque las explicaciones que me suele dar no tienen nada que ver con lo que yo le cuento y eso me desespera mas aun, el problema??heredo mi carazter, no podia ser tranquilo cmo su padre,no, tenia que ser puro nervio como yo! y lo peor esque noa es igual que nosotros... dios mio!!! a veces pienso, realmente compensa? luego los miro y no tengo duda de que si, son mis hijos y a pesar de todo los quiero con locura y estoy orgullosa de ellos pero al final me volveran loca!! como me gustaria tener tu paciencia...
Bueno yo me he doctorado en rabietas y llantos varios en esa etapa de los llamados "terribles dos años". En efecto pueden llegar a ser terribles, pero no solo para los padres, sino también para los propios niños.
Estoy deacuerdo en todo lo que dices, cuando mi hijo cogía una de las gordas me acordaba siempre de las palabras de Rosa Jové: "quiereme cuando menos lo merezca, porque es cuando mas lo necesito". Me lo repetía una y otra vez.
Ahora con sus 3 años las rabietas han pasado, algún lloro, alguna frustración, ¡¡por supuesto!!, pero ya nada comparable. Ahora me entiende, hablamos, analizamos que ha pasado, por qué ha pasado y por qué él ha reaccionado así. Ahora es capaz de decirme cosas como "mamá es que estoy nervioso", o "mamá es que tengo sueño y estoy muy cansado". Lo comprende, y el llanto cede. Pero con 2 años no son capaces de analizar de esa manera, la frustración se impone y esa es la expresión más fácil en ese momento.
A toro pasado es fácil definirlo, pero mi hijo que ha sido intenso hasta para eso me lo ha hecho pasar mal, muy mal. Pero ahora ya pasó y miro esa etapa con una fase más en su desarrollo.
Después de leerte a ti y a algunas amigas más que han tratado recientemente el tema de las rabietas me he permitido escribir en mi blog sobre lo que yo he pasado, nuestras rabietas.
Gracias por sacar a relucir el tema, analizando un poco todo y recordando me doy cuenta de la perspectiva que he adquirido y cómo hoy veo las cosas de otro modo.
Un beso.
Magda creo que tienes bastante razón en lo que dices. De hecho hace poco vivimos uns bastante gorda, que seguramente os cuente esta semana.
El boliche tiene bastante genio y se que vamos a tener varias de esas, asi que ya me he mentalizado de que es ahí cuando mas amor tengo que darle. Será complicado pero espero que salgamos triunfales de esta nueva etapa...
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