miércoles

momentos que endulzan lo amargo

El post de hoy no va de maternidad, aunque también hay niños (son una parte en mi vida que tengo el placer de que me acompañen en todo momento).




Estando en el parque con Diego se me acercó corriendo sonriente Alejandra, una nena de 8 años que conozco del cole de mis hijos mayores.




Es encantadora, siempre me saluda y en esta ocasión me preguntaba si este año prepararía algún taller en el colegio.




Hace dos años, realizaba esporádicamente cuentacuentos o talleres de manualidades en momentos especiales como, Navidad, San Valentín...


Pero dejé de hacerlo. Un día una compañera del AMPA me acusó de monopolización y también de tener algo en contra de ella. (pues realizaba los talleres cuando su hijo no podía asistir).




Por aquel entonces yo me encargaba de muchas cosas en la Ampa, trabajo que realizaba de forma voluntaria y con la mejor intención. Procuraba ofertar actividades extra escolares (no para mis hijos, aunque mi hija participó en una, si no como servicio a todos) y las complementaba con talleres con precio simbólico de 1 ó 2 € para poder obtener algo mas de dinero para la asociación. Todo con la aprobación de la directiva.




las palabras de esta mami, me dolieron muchísimo y fueron una gran bofetada que no me esperaba para nada. El resto de compañeras aunque no la apoyaron tampoco dijeron nada a mi favor. Así que con toda la serenidad que pude tener en ese momento (casi nula), me disculpé por si había dado a entender algo que no era cierto y decidí que aunque colaboraría en todo lo que hiciesen, yo no propondría ni lanzaría nada.


Mas tarde , algo mas serena y meditado todo, agradecí a esa madre sus palabras, pues la verdad es que me absorbía mucho tiempo que a partir de entonces aprovecharía para mi familia y para mi.


Lo que pasó ya pasó. Han pasado dos años y no tengo problema en hablar con esa persona, aunque está claro que no me siento a gusto con alguien que enrevesa todo lo que se dice o hace y no puedo perder mi tiempo en procurar ver sus segundas intenciones. A ella le agradezco mi libertad. Pero cuando veo que todo el trabajo que emprendí lo tiran por la borda, me entristezco... eso aun me duele.


Por suerte me encuentro de vez en cuando con gente, que me hace ver que lo que hice y dí estaba muy bien.


La niña que comentaba al principio, es un ejemplo de ello, así como su madre, que me dijo que no solo es que les gustaron las actividades, si no que lo que le gustaba era el como se las daba yo y comentaba que si lo hacia otra persona seguramente su hija no se querría apuntar.


Han pasado dos años y aún hay niños/mamis que me recuerdan y me endulzan esa pequeña amargura.

7 comentarios:

Nuria dijo...

Está claro que hay gente de todo tipo. Es una pena que los niños pierdan esa oportunidad.

Leia Organa dijo...

No sabes como te entiendo; durante mis años de instituto y universidad fui entrenadora de un equipo de baloncesto de mi club (ya se sabe, los malos jugadores...) y lo dejé (además de por falta de tiempo) por malos rollos que se suscitaron dentro de algun@s entrenadores/jugadores del club, que me dejaron muy mal sabor de boca.

Pero hace años que me suelo encontrar (cuando voy a casa de mi padre o a ver algún partido) a algún antiguo jugador... y esos momentos no tienen precio!.

Por eso te digo que hay gente que se dedica a destruir lo que otros construyen con todo su amor y trabajo... pero siempre hay alguien que te lo agradece y te tiene en sus recuerdos como "aquella persona que me ayudó a ser la persona que soy".

Besos.

LAKY dijo...

Desde luego... hay gente para darle de comer aparte! Encima de que te quitas de tu tiempo para ayudar a los demás, te vienen con eso. No me extraña que lo dejases, qué desagradecidas!

LadyA dijo...

es una pena que gente así estropeen cosas bonitas....

Suu dijo...

Qué penita que la gente lo estropee todo. Siento mucho ese mal trago y cómo me alegro que esa niña te recuerde

mamadejulio dijo...

Es que hay personas con muy mala leche por el mundo.
Mi madre tambien participo en lo que antes de llamaba Apa y la acusaron hasta de robar el dinero de las extracolares...
Asi que hay veces que es mejor perdonar el beso por el coscorron (creo que se dice asi), para no amargarnos la vida mas de lo necesario.

Ana dijo...

claro que si!! quedate con eso, con los que supieron valorar tu trabajo y te echa de menos. Porque de gente envidiosa y con mala leche está el mundo lleno, no merece la pena prestarles la más minima atención.