Paseando por la playa de piedras, si te lo tomas con calma y prestas atención por donde pisas, puede que te cueste avanzar, pero nada disfrutar.
Esto es lo que nos entretuvo entre pasito y pasito.
Vimos piedras tan diferentes... amarillas, naranjas, azules, rosas, casi blancas...con manchas, en un pequeño espacio encontramos de todo.
¡Mamá mira esta piedra con agujeros! ¿vivirá dentro un gusanito pedrero?
Piedras pequeñas y graaaaandes que parecen esponjas ¿cuantos bichitos vivirán ahí?
Piedras oxidadas, parece que están pintadas.
Piedras de camuflaje, casi ni la vemos, menos mal que teníamos mirada de detective.
Piedras con rallas de diferentes colores, con una sola ralla fina o con varias.
De helado fresa-nata.
Gris que pasa a blanco y enseguida amarilla terminando con una ralla casi negra y repitiéndose de nuevo, ¡como una serie!
Con una ralla laaaaarga de color blanco, parece que parte la piedra por la mitad y esa otra tiene una cinta. Parece... el penacho de un indio.
¿Solo piedras? En un metro cuadrado cuantas cosas se pueden observar. ¿cuantos colores y tonalidades puedes encontrar?, texturas, formas, tamaños... y ¿que cosas te puedes imaginar?














4 comentarios:
Un encantador ejercicio de imaginación, ver más allá de la realidad y encontrar la fantasía alrededor de algo sencillo.
Besos.
Preciosa e ingeniosa entrada, y preciosas fotos.
Mar, por imaginación que no sea, jajaja espero que no nos falte jamás. Gracias por tus palabras y un abrazo.
Blanca, puden parecer simples pero es verdad que sn¡on preciosas.
La verdad es que siempre me gustaron las piedras y creo que es algo que han heredado mis hijos. Aun recuerdo la de piedras que se metia mi hija en los bolsillos cuando apenas tenia un año, como hemos hido creando en casa decoraciones, manualidades y la de piedras que te puedes encontrar en sus cuartos, balcón, salón, entrada...
muchas gracias por comentar.
Lo que me ha dado más envidia son los paseos por la playa! :)
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