Te miro, me haces crecer en felicidad y orgullo y a la vez lo pequeña que me siento cuando noto tu dolor o malestar.
Deseo cuidarte de todo mal, aunque se que has de vivir tu libertad y me haces ver lo fuerte que eres, lo grande, lo independiente... no te preocupes por el que dirán, preocupate solo de ser, de disfrutar lo que eres, porque eres grande, único y valioso, lo veo, lo siento, no hay necesidad de demostrarlo a los demás y siempre tendrás mis brazos cuando desees un momento de ternura y regresar a tu niño interior.
Mantén ese niño en ti, ese niño que ama, que cuida y que siempre tiene ternura para dar.




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